Campamentos de verano, ¿cómo elegir?

El curso escolar termina y no siempre disponemos de todo el tiempo necesario para ocuparnos de nuestros hijos durante las vacaciones escolares. Falta poco para poder disfrutar en familia de unas semanas libres en las que poder viajar y estar juntos pero, de momento, debemos entretener y continuar con la correcta educación de nuestros peques. Para ello, contar con los campamentos de verano nunca está de más.

No se trata de olvidarnos y dejar “aparcados” a los niños, ni mucho menos. El objetivo de los campamentos de verano es que nuestros hijos tengan una experiencia gratificante, educativa y de crecimiento personal mientras siguen creciendo en las relaciones con los demás, mejorando su autonomía, entran en contacto con otros entornos y aprenden nuevas actividades mientras se divierten.

Ahora bien, ¿sabemos todo lo necesario para elegir el campamento de verano adecuado a nuestro hijo? A continuación os dejamos las claves para que la respuesta sea afirmativa y vuestro hijo pase el mejor verano de su vida.

  1. Consensua la decisión. Es indispensable que el niño esté de acuerdo con ir al campamento o colonia. Nunca se debe imponer la decisión. Os ayudará hacer la elección del campamento de verano juntos, escuchando las inquietudes y preferencias del pequeño. La edad ideal para comenzar a apuntarlos a estas organizaciones es a partir de los 4 años, cuando le niño ya tiene cierta autonomía (ya sabe vestirse, ir al baño, comer solo…) y no depende para todo de sus padres.
  2. Elige la temática adecuada. También es muy importante tener en cuenta los intereses del niño en cuanto a la temática del campamento. Hay centros que ofrecen todo tipo de actividades y otros que se centran en temáticas concretas (música, ciencia, idiomas…). Asegúrate de los gustos del pequeño para elegir campamento.
  3. Instalaciones y monitores adecuados. Las instalaciones de los centros son muy variadas, desde cabañas de madera hasta tiendas de campaña en el campo. Según sea la edad de tu hijo, ten en cuenta dónde se sentirá más cómodo y elige en consecuencia. Por supuesto, asegúrate que los monitores poseen la preparación adecuada para atender las necesidades de los pequeños.campamentos
  4. Distancia. Muchos padres se sienten más tranquilos si el campamento al que mandan a sus hijos no está demasiado alejado de la residencia habitual. Así, en el improbable caso de que el niño cayese enfermo, podrían acercarse en poco tiempo y asegurarse por ellos mismos que todo está bien.
  5. Lo habitual es que las estancias en los campamentos sea de 14-15 días, aunque siempre podremos ampliar o minimizar los días de estadía. Según los profesionales del sector, la quincena es el formato de referencia aunque, si es la primera vez que el niño sale de casa o es muy pequeño, una semana no está nada mal.
  6. Comedores y comida. Al igual que los monitores, el personal de cocina debe estar debidamente cualificado para la manipulación de los alimentos en verano. Debes avisar si tu pequeño tiene alguna intolerancia alimentaria, alergia o celiaquía para que el menú que le pongan sea especializado.
  7. Sin duda, el dinero es otro factor vital a la hora de tomar la decisión adecuada. Fíjate en la relación calidad-precio y ten en cuenta que, cuantas más actividades propongan, más caro será el campamento. Pero no te preocupes, ofertas hay muchas y siempre podremos movernos en el rango de precios que nos hayamos fijado.
  8. Visita las instalaciones y conoce al personal. Todo campamento que se precie ofrece un día de visitas para que los padres puedan conocer, de primera mano, al personal implicado y las instalaciones del centro. Aprovecha la jornada y fíjate en todos los detalles importantes para ti y tu pequeño.
Campamentos de verano, ¿cómo elegir?

La moda de baño más refrescante

Campamentos de verano, ¿cómo elegir?

Escapadas fresquitas

Newer post

Post a comment